miércoles, 15 de junio de 2016

ERNESTO GUEVARA DE LA SERNA "EL CHE"

A propósito del 88 Aniversario de su Nacimiento

Ernesto Guevara de la Serna. Universalmente conocido como el Che Guevara, o simplemente el Che. Fue un combatiente revolucionario, estadista, escritor y médico argentino-cubano. Su vida, conducta y su pensamiento se ha convertido en paradigma de millones de hombres y mujeres en todo el mundo.

Formó parte de la expedición del yate Granma dirigida por Fidel Castro que comenzó la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista en las montañas de OrienteCuba. Durante la guerra alcanzó el grado de comandante y mandó la columna 8 Ciro Redondo que extendió la guerra hasta el centro de la Isla precipitando la caída de la dictadura.
Durante la Revolución fue designado Presidente del Banco Nacional de Cuba y ministro de Industrias. También presidió delegaciones cubanas que visitaron diversos países y fue representante del gobierno revolucionario en importantes cónclaves internacionales. Durante la Crisis de Octubre fue designado jefe militar de la provincia de Pinar del Río.
En 1965 dirigió un frente guerrillero en el Congo contra la intervención de los mercenarios blancos y sus aliados locales. Fracasado el movimiento guerrillero regresó a Cuba y comenzó a organizar la guerra revolucionaria en Bolivia. Tras una campaña de varios meses cayó prisionero de las tropas bolivianas en la quebrada del Yuro y al día siguiente de su captura fue asesinado. Sus restos fueron ubicados en 1997 y enviados a Cuba donde descansan en el Complejo Memorial Comandante Ernesto Che Guevara que se construyó con este objetivo en la ciudad de Santa Clara.

Facetas de su vida

Dirigente


Hombre de acción y de ideas profundas, tanto por sus aportes a la teoría de la lucha de liberación nacional como a las tareas desempeñadas en el Estado, en su cargo de ministro y de representante de Cuba en distintos eventos internacionales.
Junto a sus funciones de Comandante del Ejército Rebelde -máximo grado militar entonces- al Che se le asignaron responsabilidades en el aparato económico del Estado. Primero fue Jefe del Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de Reforma Agraria, después Presidente del Banco Nacional y finalmente ministro de Industrias.
En este último cargo encaró la tarea de organizar y sentar las bases del desarrollo posterior de la industria cubana en las particulares condiciones de la naciente Revolución que, a la escasez de ejecutivos y jefes calificados, sumaba ya los efectos del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos desde 1960, y que afectaba los suministros de materia prima, repuestos y equipamiento para la economía.
Responsable, exigente y disciplinado, como alto funcionario del Estado cubano tuvo además otra característica: la de su estrecho contacto con el pueblo y los trabajadores. Su proyección como dirigente político y de gobierno, traspasó las fronteras cubanas al participar en eventos internacionales en los cuales se refirió a los problemas y necesidades de los pueblos que conforman el Tercer Mundo.

Economista


Fueron aspectos resaltados por el Che, la necesidad de luchar por el aumento de la producción, la productividad y el consumo de materias primas nacionales, así como la trascendencia de la confección del plan de desarrollo de la economía nacional, destacando en cada intervención, de manera fundamental, la importancia de la planificación, la elevación de la producción y la productividad, así como la participación de los trabajadores y todo el pueblo en las tareas de la Revolución, al respecto señalaba.
"La ideología de la Revolución, la fuerza de las masas para llevar adelante los grandes principios políticos, todo ello está basado en los logros económicos, en un aumento considerable y constante del nivel de vida de la población. Naturalmente que estos aumentos de los niveles de vida no se producen todos los años, rítmicamente, con la misma intensidad, y a veces hay que sacrificarlos cuando hay razones de fuerza mayor que obliguen a ello"

A la par de las múltiples tareas que desempeñó como dirigente de la Revolución cubana, ministro y jefe militar, así como las difíciles condiciones de desarrollo del país, expresó su concepción del desarrollo económico.

En medio del bloqueo económico que Estados Unidos comenzó a imponer en 1960 junto con sus agresiones militares, Cuba entonces tenía una agricultura atrasada y monoproductora, una escasa rama industrial con notable retraso tecnológico y bajos índices de productividad, una fuerza laboral poco calificada y escasez de cuadros calificados.
El Che desarrolló una concepción creadora que ayudó a buscar mecanismos sociales y políticos capaces de resolver esos problemas y, evitando las consecuencias negativas de experiencias anteriores, preservar lo que para él sería el factor esencial: la conciencia de los trabajadores.

Estratega


Si destacada fue la labor de Ernesto Che Guevara como estratega militar y hábil guerrillero, muy importante fue su aporte a los aspectos teóricos y prácticos de la economía al triunfar la Revolución cubana, el 1 de enero de 1959.
Al margen de su labor ejecutiva en la dirección de organismos claves del aparato estatal, y sin pretender ser un teórico de la especialidad, el Che contribuyó a la preparación de dirigentes y trabajadores de diversas ramas de la economía, actuando como conferencista en programas de divulgación televisivos y la publicación de artículos en periódicos y revistas sobre aspectos importantes del quehacer económico en Cuba.

No le preocuparon sólo las cuestiones económicas de carácter nacional, sino también reflexionó sobre la situación económica mundial y particularmente la que padecían los países subdesarrollados.
En varios eventos internacionales se refirió a temas del comercio internacional como el intercambio desigual, el endeudamiento y el papel negativo desempeñado por instituciones financieras internacionales sobre la economía de los países pobres.

Orador


La oratoria del Che, en su conjunto, delineó el ascenso y radicalización revolucionaria, junto a su sólida preparación integral, demostrando ser dirigente y constructor de la Revolución cubana, de ahí que cada una de sus intervenciones son consideradas documentos históricos de un tiempo de fundación, único en la historia de los pueblos de América Latina y el Tercer Mundo.


Periodista

Un estilo sintético y nítido en sus exposiciones, caracterizó la escritura periodística del Che. Sin contradicción alguna con ello, sobresalía la agudeza de la observación y el análisis integral y certero de cada uno de los temas que llamó su atención. Esta arista comunicativa, cultivada en la práctica desde su juventud por Ernesto, cuando la realidad y la historia de América Latina atraparon su pluma, perduraría durante toda su vida de guerrillero y creador revolucionario.



jueves, 9 de junio de 2016

Los CLAP


Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) en Venezuela constituyen la nueva forma de organización popular encargada, junto al Ministerio de Alimentación, de la distribución casa por casa de los productos regulados de primera necesidad.
"Este es el inicio de un nuevo camino productivo, y ya los primeros pasos anuncian el éxito de este camino" Nicolas Maduro.


100 días de Agricultura Urbana en Venezuela (por Alfredo Serrano Mancilla y Lorena Freitez)



A pesar de todos los intentos para que no sucediera, la Agenda Económica Bolivariana (AEB) en Venezuela se ha reapropiado de la agenda económica del país. En lo que llevamos del 2016, luego de la derrota electoral en las legislativas del pasado diciembre, la Revolución Bolivariana ha encontrado su propia senda. La AEB ha servido para esquivar la mayoría de los abismos ofertados por el neoliberalismo. Se elige otro camino para proteger al pueblo ante este momento adverso. Ni es ni será fácil. La caída del precio del petróleo, el estrangulamiento financiero internacional contra Venezuela, la guerra económica y los desequilibrios económicos internos dibujan un escenario complejo que no tiene soluciones mágicas. Frente a ello, la AEB busca encontrar respuestas de corto plazo al mismo tiempo que soluciones estructurales. Y en este doble objetivo, la economía productiva surge como condición necesaria.
En medio de este contexto, ha irrumpido con mucha fuerza la Agricultura Urbana como nueva práctica productiva, social, cultural y económica. En muy poco tiempo, se ha constituido como una veta protagónica desde que fuera anunciado como Ministerio por el Presidente Nicolás Maduro a inicios de año. No es una idea nueva porque el mismo Hugo Chávez ya hablaba de esta necesidad desde antes del golpe del 2002. La importancia de redescubrir la vocación agrícola de las zonas urbanas fue un llamado continuo para aprovechar la verticalidad de las ciudades. La Agricultura Urbana responde a este reto del siglo XXI, y más si cabe ante una situación de emergencia económica.
La gran potencialidad de este nuevo eje resulta de la combinación simultánea de múltiples características: 1) apela a la épica productiva conectando el esfuerzo individual de los sujetos más diversos con un proyecto colectivo nacional; 2) se conforma como un bastión material imprescindible de la nueva época productiva; 3) incorpora un significativo sello de lo nuevo en la política económica; 4) ilusiona construyendo expectativas positivas hacia delante; 5) injerta a cada ser humano como nuevo actor productivo (Agricultura Urbana, Agricultura Humana), y en consecuencia, democratiza la actividad económica; 6) sintoniza con el territorio y le devuelve al proyecto bolivariano una herramienta para la construcción de densidad política y productiva a escala local; 7) vincula más estrechamente al productor y consumidor reduciendo la dependencia del distribuidor; 8) delinea la morfología de las nuevas ciudades productivas que requiere esta nueva etapa. Por todo ello, la Agricultura Urbana no nace para ser marginal. Todo lo contrario: ha venido para quedarse como centralidad económica y potente instrumento político para esta nueva etapa. Esto le obliga a disputar la direccionalidad del resto de políticas económicas (financieras, tributarias, inversiones, comerciales) a favor de sí misma. Es únicamente así como se debe pensar en grande la Agricultura Urbana para evitar que muchos la vean como algo de moda y en miniatura.
Se han cumplido los primeros 100 días del Plan de Agricultura Urbana con resultados satisfactorios. Lo primero es que se ha logrado introyectar en el sentido común emergente de esta nueva etapa. Ha comenzado a dar sus primeros frutos en lo real. Ya se pueden comer los nuevos productos que se están cosechando en las propias ciudades. Ha avanzado mucho en cuanto a su institucionalidad. Está siendo capaz de crear mecanismos eficaces para producir sus propias semillas y fertilizantes. Eso es un paso importante en la soberanía productiva. Además, propone reordenar el espacio público a favor de esta actividad, esto es, usar lo público a favor de este proyecto productivo colectivo. Lo próximo ha de ser contar con instrumentos financieros propios (ser parte de la cartera obligatoria de créditos productivos de la banca pública y privada) para avanzar con paso firme para que esta economía sea irreversible. La Agricultura Urbana tiene el desafío de tejer alianzas con el resto de políticas económicas y tecnológicas para que logre sostenibilidad en el tiempo.
La Agricultura Urbana se presenta ante el país como una respuesta eficaz frente a la emergencia económica. No quiere ser un parche cualquiera. No busca ser ave de paso. Ha venido para instalarse en el nuevo metabolismo económico y social. Solo así, se puede.

Lorena Freitez. Alfredo Serrano. Celag 2016

La espada de Bolívar en la OEA



@alfreserramanci 
Ataque de celos geopolítico es lo que ha padecido la Organización de los Estados Americanos (OEA) frente a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Es en cierta medida comprensible si se considera que lleva demasiado tiempo sintiéndose como un segundo plato. La OEA estuvo siempre mal acostumbrada en el siglo pasado a hacer lo que quería en cualquier país del continente. Miraron siempre para otro lado cada vez que se produjo un golpe de estado a favor de sus propios intereses. Activaron Cartas (Anti) Democráticas para derrocar a gobiernos legítimos. Estaban habituados a ser los reyes del mambo en la región hasta que llegó el Comandante (Chávez) y mandó a parar.
Sí, definitivamente, Chávez obtuvo una gran victoria de época. De esas que perduran más allá de los años que transcurran. En estos momentos, en los muchos ya andan montados en el carro de los pronosticadores del fin de ciclo, la realidad nos volvió a resituar en clave geopolítica. Es verdad que la región ha cambiado mucho en estos últimos tiempos luego de las derrotas electorales de Venezuela (legislativa) y Bolivia (repostulación de Evo) y de la victoria de Macri en Argentina. Pero esto no significa que todo lo logrado se ha esfumado. Una demostración de esto es que la OEA sigue incapacitada en este ciclo histórico para imponer criterios del norte a la hora de solventar los problemas en el Sur.
La OEA no pudo mas con su propia patología, sus celos frente a Unasur. Sigue sin saber cómo digerir que la hegemonía ha cambiado de bando en materia geopolítica en la región suramericana. No puede soportar el protagonismo decisivo de Unasur en el caso venezolano. Desde hace meses, la Unasur, con Samper a la cabeza, conjuntamente con 3 ex presidentes de otros países de afuera (Zapatero, Torrijos y Leonel Fernández), están jugando un rol importante en el dialogo entre gobierno y oposición. Basado en el respeto a la soberanía, han venido construyendo una hoja de ruta que ha comenzado a dar sus frutos. Esto no gusta casi nada a los que siempre dirigieron los conflictos con control remoto. Lo intentaron con una carta de su secretario general, Almagro, y quedó en ridículo porque ni sus propios aliados ideológicos lo apoyaron. Colombia y Argentina, por ejemplo, les dieron la espalda.
El verdadero ganador en el pugilato entre OEA y Unasur ha sido indudablemente Chávez. O se podría decir de otra manera: el legado de Chávez ha vuelto a ordenar el tablero geopolítico en un escenario altamente complicado. Es la lectura de época que debemos hacer. Una vez mas, ganó el sentido común bolivariano que parecía estar en riesgo luego del golpe de Estado en Brasil. Chávez siempre supo que no hay revoluciones puertas adentro si éstas no vienen de la mano de revoluciones afuera. La soberanía nacional solo es viable en el tiempo si está acompañada de construcciones supranacionales que lo garanticen. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y precisamente la Unasur conforman una arquitectura de época que ha vuelto a demostrar su eficacia.
Este consenso, el bolivariano, frente al viejo consenso de Washington, es el verdadero logro irreversible del siglo XXI. Se ha constatado una vez mas que todavía tiene alta capacidad para afrontar cada avatar interno o cualquier intento de injerencia externa. La OEA se quedó sin trofeo. Aún peor: quedó grotescamente marginalizada. Es cierto que ganó la agenda por unos días, pero sufrió un tal traspiés en modo de boomerang que le hizo salir más débil de lo que ya venía.
La Unasur sale fortalecida de este embate. Es una oportunidad de oro para que esto sirva para catapultarse nuevamente. El desafío lo tiene ahora en Brasil. Unasur ha de demandar activamente una Solución Democrática mientras la OEA no activa su Carta Democrática para este asunto. Unasur podría tener un papel decisivo en esa contienda si pisa el acelerador. Podría matricularse con cum laude ahora que muchos creían que estaba más muerta que viva. Luego de cierto repliegue relativo, siempre llega un buen momento para una ofensiva política. En este escenario de América latina en disputa, la región vuelve a necesitar pensarse a sí misma como región.


Alfredo Serrano Mancilla. CELAG


domingo, 10 de abril de 2016

En Imagenes 11, 12, 13 y 14 de Abril de 2002

CONGRESO DE LA PATRIA. ES AHORA, ES EL MOMENTO DE LAS ACCIONES CONCRETAS DESDE LAS BASES.

En estos momentos el proyecto bolivariano se encuentra asediado a nivel nacional e internacional, con el objetivo de revertir las conquistas del pueblo venezolano y restaurar la hegemonía oligárquica, así como también desmoralizar a otros pueblos que ansíen transitar hacia el socialismo. El tiempo amerita llamar al más amplio debate, con la participación directa de todos los sectores,  reunificados en la idea de un proceso popular constituyente, que nos permita una mayor eficacia política para la coyuntura  en desarrollo.

El Congreso de la Patria, deberá utilizar todo el enorme cúmulo de experiencia hoy alcanzado en más de diecisiete años de lucha popular para alzar una propuesta colectiva. Será imperativo elaborar un plan de acción donde se destaquen errores cometidos como alarma para no repetirlos, pero también valoración de aciertos en el camino recorrido. En este plan deberán concretarse estrategias oportunas y eficaces que permitan el renacimiento de la fuerza y el espíritu originario de la revolución bolivariana.

PRINCIPIOS DEL CONGRESO

1.- El Congreso de la Patria debe partir de lo Afirmativo de la venezolanidad, de los logros de nuestra Revolución, de la defensa de las conquistas del pueblo  y de la defensa de los valores patrios, de cara a la amenaza real  contra la  revolución, los liderazgos históricos de Bolívar, del Comandante Chávez y Nicolás  Maduro.

2.- El Congreso de la Patria debe despertar la épica bolivariana en la cotidianidad: cada debate, cada encuentro debe estar marcado por un alto contenido patriótico y simbólico.
3.- El proceso de debate debe tener un carácter Constituyente;  promotor de la unidad nacional en medio de la diversidad, partiendo de lo afirmativo venezolano, de nuestras fortalezas, de las grandes coincidencias filosóficas y políticas. Este es el congreso de los y las patriotas.
4.- Las  tesis que genere el Congreso de la Patria serán discutidas, nutridas y sobre todo convertidas en agenda de lucha inmediata con acciones concretas, realizables y medibles.
5.- El verdadero arte consiste siempre en la creación de formas nuevas que amplían el horizonte psicológico y cultural de los hombres y los pueblos.  Es por ello que no debemos asumir la ofensiva artística y de las expresiones de la ancestralidad identitaria  como accesorio o complemento, si no como una de las vías más eficaces para propagar la idea revolucionaria.
6.- El “trabajo” como parte de la nueva categoría del discurso político revolucionario para contrarrestar la cultura del “parasitarismo”, el clientelismo, la corrupción, la indiferencia gubernamental y otros antivalores promovidos por la cultura capitalista presentes en la sociedad venezolana.

EJES TEMÁTICOS:

1.- Construcción del NUEVO BLOQUE HISTÓRICO en lo cultural, para garantizar la defensa del proyecto revolucionario y el nuevo modelo social de justicia y de derecho.

2.- Promover las NUEVAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN, para hacer la Revolución en el territorio.

3.- Construcción de la NUEVA HEGEMONÍA CULTURAL, con los buenos valores del socialismo, del humanismo, los valores de la Patria, del Chavismo y del Bolivarianismo.

4.- Construcción del NUEVO MODELO ECONÓMICO PRODUCTIVO, basado en el conocimiento y el trabajo creativo.

5.- Diversificación de las FORMAS DE LUCHAS, para defender la revolución y mantener el modelo político socialista. Se amplía a otros sectores el espectro de lucha y la organización política.

ASAMBLEAS PATRIÓTICAS DE BASE

Estas asambleas son los espacios idóneos para la participación masiva y abierta del Pueblo que cree y defiende el Legado de Bolívar y Chávez.  Se desarrollarán en los sitios seleccionados de acuerdo a los criterios de prioridad  de cada estado, contemplando entre otros aspectos, el padrón electoral, la fortaleza del trabajo comunitario de cualquier signo, las bases de Misiones y Nuevos Urbanismos y los sectores donde vives.

El 11-A en Venezuela se dio el primer golpe “mediático” de la historia

ViVe Web / Correo del Orinoco
Jueves 11 de abril de 2013 | 12:19


Un día como hoy, hace 11 años, cientos de opositores del presidente Hugo Chávez se unieron en una marcha por las principales vías de Caracas para protestar contra el Gobierno. Esta manifestación fue desviada de su ruta para que finalizara en el Palacio de Miraflores y solicitar su salida del Ejecutivo.



Caracas,

El 11 de abril de 2002 en Venezuela ocurrió un hecho inédito en el mundo: se rompió el hilo constitucional con un golpe “mediático” apoyado por mercenarios y una parte de la cúpula militar. Un día como hoy, hace 11 años, el presidente Hugo Chávez fue secuestrado en medio de una ola violencia que se desató en el centro de Caracas, signada por informaciones poco claras con las que se intentó hacerle creer a la población que el Ejecutivo había ordenado reprimir al pueblo y se incitaba a usurpar ilegalmente el poder.


 “Los medios privados de Venezuela fueron los protagonistas principales del 11 de abril. Fueron el eje articulador que permitió dar


un golpe de Estado y venderle a la población venezolana y al mundo que ese día se violaron los derechos humanos, lo que justificaba un alzamiento militar contra el presidente Chávez”, aseveró William Castillo, presidente de Venezolana de Televisión (VTV).


Los canales privados Venevisión, Globovisión, Radio Caracas Televisión, Televen, La Tele y televisoras internacionales como CNN, fueron parte de ese eje articulador del “primer golpe mediático de la historia”, señaló Castillo.



El 11-A los medios se caracterizaron no tuvieron como objetivo informar sino actuar con fines políticos: “Dejaron de lado la ética y se convirtieron en operadores políticos que querían darle un golpe de Estado a un Presidente legítimamente elegido, y lograron sacarlo por un espacio de tres días”, resumió la socióloga Maryclen Stelling, integrante del Observatorio Global de Medios.



Este “golpe comunicacional” que se dio en Venezuela es un acontecimiento inédito en el mundo, y a la socióloga le extraña que en las escuelas de comunicación no se estudie la actuación de los medios durante el 11, 12 y 13 de abril de 2002, añadió la investigadora.



Por su parte, la documentalista Liliane Blaser explicó que los medios privados cumplieron una ardua labor de propaganda política para preparar la explosión que se dio el 11 de abril. “Calentaron la calle, argumentó, para que se diera una enorme marcha durante la cual un cogollo, los golpistas de las oposición, pudieran organizar su golpe”.



La realizadora precisó que los canales de televisión privados y los periódicos prepararon el terreno psicológico “para que la gente estuviera cada vez más odio hacia el Gobierno y hacia el Presidente”, y que pudiera responder “a un llamado de cualquier tipo”.



Blaser también cree que los diarios y la televisión no fueron los únicos actores del golpe: “Los medios fueron parte de un aparato que incluyó francotiradores y a una cúpula militar”.



Aclaró que el rol de los medios fue el de exacerbar la psique de la derecha para lograr su fin mediante asesinatos con francotiradores, agentes de la Policía Metropolitana e infiltrados en las Fuerzas Armadas.



EL DETONANTE: LAS LEYES HABILITANTES



Según William Castillo, el golpe se gestó en 2001, con el apoyo de las empresas privadas de información al paro patronal que comenzó en diciembre de ese año, el ataque a las 49 leyes que el Comandante aprobó por Ley Habilitante, la promoción del ambiente de confrontación callejera y la violación a las leyes que regulaban la televisión. Además, se brindó una vitrina para mensajes de voceros castrenses que desconocían al Gobierno y que comenzaron a declarar durante los meses de enero, febrero y marzo de 2002.



Hasta “los medios salieron a confrontar a la Guardia Nacional (que resguardaba la calle) con máscaras antigases”, acotó.



Las empresas privadas de información, dijo el presidente de VTV, también promocionaron la violencia y la confrontación en las manifestaciones, cedieron prácticamente sus espacios a la oposición, incluso, los de opinión.



Castillo precisó que las actuaciones de los medios se pueden constatar al revisar las ediciones de esos días que demuestran que las empresas de comunicación, con el Grupo Cisneros (Venevisión) a la cabeza y El Nacional -que sacó una edición extraordinaria el 11 de abril en la que anunció: “Batalla Final será en Miraflores”, fueron actores principales del golpe de Estado contra Chávez.



En esa batalla que tuvo lugar en el centro de Caracas fallecieron ciudadanas y ciudadanos que estaban con la Revolución y con la oposición. Estos muertos y los del día 12, que son olvidados al recordar estos hechos, forman parte de un “crimen” imperdonable. “La puesta en escena del 11 de abril contribuyó a una herida social insalvable, ya que a pesar de todas las evidencias que se han recogido, un enorme número de personas quedaron convencidas de que se hallaba frente a un Gobierno asesino”, fustigó Liliane Blaser.



El 11-A las televisoras privadas marcaron un hito en la historia de la información en Venezuela cuando durante una cadena nacional que ofreció el presidente Chávez las televisoras privadas dividieron la pantalla para transmitir imágenes de lo que sucedía en la calle. La documentalista dijo que estas imágenes generaron confusión, porque incluso se mostraron caídos de la Revolución, pese a que los medios decían que eran manifestantes de la oposición.



“Por esto pienso, y lo he dicho a través de todos estos años, que la primera parte del documental Llaguno, claves de una masacre, de Ángel Palacios, se debería presentar en cadena nacional, por el derecho de las usuarias y los usuarios de los medios privados a conocer estas evidencias”, añadió.



William Castillo alegó que la actuación de los medios fue reconocida por los mismos golpistas el 12 de abril, cuando dijeron: “No hubiera sido posible dar este golpe sin la participación de los medios de comunicación”.



PROTAGONISTA DE LOS HECHOS



El 11 de abril Liliane Blaser filmó parte de los acontecimientos que ocurrieron en el centro de Caracas. Ese día vio “caer a mucha gente”. Presenció la muerte del fotógrafo Jorge Tortoza y cuando se hirió a Malvina Pesate y a otros manifestantes de la oposición. “Fue muy extraño ver que todos tenían disparos en la cabeza”, contó.



Con las imágenes tomadas por Blaser y otros trabajos, el cineasta Ángel Palacios, pudo contar parte de la verdad de lo que sucedió ese día en su documental Llaguno, claves de una masacre. “Se ve como una persona que dispara a una hora no puede matar necesariamente a otra que cae una hora después. Mostró evidencias temporales y espaciales. Sin embargo, uno ve gente de la oposición repitiendo cosas que en esa película están completamente imposibilitadas. No son testimonios, es casi una investigación policial”, aseguró.



La documentalista cree que todavía falta mucho por decir de los acontecimientos de abril y que muchas pruebas fueron borradas. “Menos mal que se recuperó el hilo constitucional, porque si ellos (la derecha) hubieran ganado el golpe, probablemente la versión que hubiera quedado no sería la verdad”.



EL PRESIDENTE PASÓ LA PÁGINA



William Castillo apuntó que el presidente Chávez perdonó a los medios y la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que determinó que en los sucesos de abril de 2002 hubo un “vacío de poder”, libró a muchas personas de responsabilidades penales.



Ahora, “desde el punto de vista histórico, comunicacional y ético, la actitud criminal de los medios quedó impune y por eso siguen actuando de igual manera”, sentenció.



Maryclen Stelling coincide con Willian Castillo en que en abril de 2002 se inauguró un capítulo de impunidad que ha marcado la actuación de los medios. El golpe de Estado de hace 11 años, fustigó la socióloga, no se ha estudiado lo suficiente desde sus dimensiones política, legal, comunicacional, social ni ética. “El presidente Chávez prefirió perdonar, pasar la página”, agregó.



La de los medios, fue una conspiración abierta, porque se confrontó al Gobierno abiertamente. El Ejecutivo, con poca malicia, no supo leer lo que se le decía desde las empresas privadas de información, dijo Stelling.



El presidente de VTV cree que aunque en Venezuela se han promulgado diversas leyes para regular la actividad de los medios, éstas se podrían mejorar: “En Venezuela no existe censura previa, ni va a existir nunca, pero los medios, los dirigentes y los comunicadores tiene que hacerse responsables”.



Castillo ve “lejano” que se repita un “golpe mediático” como el de 2002, porque el pueblo venezolano aumentó su conciencia con esos fatídicos sucesos. “Ahorita las clases populares de Venezuela son las clases políticas más desarrolladas y más cultas en lo ideológico. La clase más atrasada es la clase media opositora y la oligarquía, porque no leen ni estudian la historia, no son autocríticos. No obstante, los medios siguen siendo la punta de lanza en la campaña de desestabilización, de confrontación”.



ROBERTO GIUSTI: LOS MEDIOS SOLO REFLEJARON LA REALIDAD



Para el veterano periodista Roberto Giusti, el 11 de abril los medios solamente reflejaron lo que sucedió en ese momento y aseguró que la responsabilidad de la intentona fue de los militares.



El reportero, que es presentador en Globovisión, dijo que previo a los sucesos de abril el Gobierno tuvo una posición “radical” por la aplicación de la Ley de Tierras, que generó el primer paro cívico el 10 de diciembre de 2001, organizado y promovido por la Central de Trabajadores de Venezuela y Fedecámaras.



“Los medios de comunicación temiendo que este régimen de tipo totalitario -que se traducía en las invasiones (de tierras)- generaron un movimiento de crítica nacional que produjo un realineamiento de las fuerzas de oposición desde el punto de vista político, que se tradujeron en manifestaciones masivas de protesta y que desestabilizaron al Gobierno del presidente Chávez, que terminó en lo que pasó el 11 de abril”, admitió.



Giusti rememoró que antes del golpe de abril de 2002 había un clima de “agitación, de resistencia, de rebelión evidente” que los medios ” debían registrar, y eso fue lo que se hizo: reflejar una realidad que estaba allí”.



-¿La realidad de un sector o de todos los sectores?



-Era un sector muy importante en el país, que en ese momento era una gran mayoría que le pedía a Chávez que echara para atrás un estilo de concebir las relaciones de poder, que no se correspondían con su oferta electoral del año 1999. Los medios reflejaron una realidad y había, por supuesto, una parte del país que apoyaba a Chávez pero en ese momento no era la mayoría.



-Pero el Presidente había ganado las elecciones con una amplia mayoría y tenía el apoyo popular.



-Chávez no tenía el apoyo popular, el apoyo popular estaba en ese momento con las fuerzas políticas que estaban en rebeldía frente a lo que el Presidente pretendía. Hay que recordar que fue tan así, que se convocó a un referendo revocatorio para buscar una salida política después del 11 de abril y Chávez, muy hábilmente, logró dilatar la celebración de ese referendo durante un año que fue decisivo, porque coincidió con el inicio de la bonanza petrolera y la puesta en funcionamiento de la primera misión, que fue Barrio Adentro. Ahí comenzó la etapa populista del Gobierno, de clientelismo masivo, que tuvo una influencia directa en los votantes.



El 11-A durante una transmisión conjunta de radio y televisión del presidente Chávez, los canales privados decidieron dividir la pantalla para mostrar la supuesta represión del Gobierno contra los manifestantes de la marcha de la oposición. Giusti sostiene que esto fue una “posición de desafío” por la “pérdida de legitimidad del Gobierno”.



El periodista no cree que el 11 de abril se diera un golpe de Estado desde los medios de comunicación. En su opinión, los actores principales que imponen regímenes totalitarios son los militares: “Los golpes son situaciones de hecho en los que no se impone la razón, ni el escrutinio popular, sino todo lo contrario, se impone la fuerza y para ello se necesitan las armas”.



DE EMPRESAS PRIVADAS DE INFORMACIÓN A ACTORES POLÍTICOS



A finales de los años 80 y durante los 90 los medios de comunicación social en Venezuela se convirtieron gradualmente en actores políticos: se excedieron de sus funciones originales (informar, educar y entretener), no como resultado de un plan maquiavélico sino como resultado de un proceso en el que los partidos tradicionales perdieron paulatinamente su legitimidad, contó Maryclen Stelling, del Observatorio Global de Medios.



La socióloga ejemplificó que en aquellos años las venezolanas y los venezolanos habían dejado de votar y la abstención se había convertido “en una segunda fuerza electoral”. “Llegamos a finales de la década de los 90 con partidos políticos que carecían de credibilidad y unos medios de comunicación que habían ido asumiendo – con la anuencia de la sociedad- funciones de instituciones políticas”.



Stelling reseñó que en la Cuarta República los medios de comunicación y los grupos económicos prestaban apoyo a las candidatas y los candidatos presidenciales. “Había una suerte de acuerdo informal” en el que si el candidato era aupado por un medio o se le prestaba capital o aviones, el aspirante una vez que ganaba la presidencia debía aplicar la “ley de la reciprocidad”, de esta manera desde el Ejecutivo se beneficiaba a los grupos económicos y a los medios. “Eso era algo que se hacía de forma corriente, no se veía como un problema ético, era un uso y una costumbre legitimada política y socialmente”, comentó.



Hugo Chávez ganó, en 1998, las elecciones presidenciales sin el apoyo de los partidos tradicionales. No obstante, seis años antes había liderado una rebelión militar con el gobierno de Carlos Andrés Pérez que fue apoyada por los medios, los grupos económicos, intelectuales y grupos religiosos. “Cuando Chávez salió de la cárcel de Yare estaba consagrado por las élites económicas y políticas así como por los medios de comunicación social”, subrayó.



Stelling recordó que el Comandante ofreció su primer discurso al ganar la Presidencia en el Ateneo de Caracas, una institución que estaba manejada por la familia Otero Castillo, vinculada al diario El Nacional. “Ese medio tenía unas expectativas en cuanto a la aplicación de la ley de la reciprocidad”, pero Chávez comenzó su Gobierno con “un nuevo pacto social, no de elites”.



Cuando el líder de la Revolución llegó a la Presidencia inauguró un nuevo estilo de gobernar, que no contemplaba respetar siempre la ley de la reciprocidad pero si de brindar atención a los excluidos, de promover la democracia protagónica, de dignificar a los pobres, etcétera. Pese a estas propuestas, observó la socióloga, el Mandatario tuvo una “luna de miel” con los medios y empresarios que duró hasta el año 2001.



Una vez que Chávez promulgó 49 leyes habilitantes y se comenzó a distribuir la renta petrolera con énfasis en lo social, en el año 2001, se vieron afectados los intereses de grupos económicos. Fue en ese momento que comenzó la ruptura de la luna de miel y en 2002, con los sucesos de abril, se legitimó el “divorcio” entre Chávez y los medios de comunicación, que se consagraron como operadores políticos el 11-A.



Stelling señaló que a partir de abril de 2002 los diarios, la radio y la televisión se dedicaron a ser movilizadores para la conflictividad social.



BREVE RECUENTO DEL HORROR



Un día como hoy, hace 11 años, cientos de opositores del presidente Hugo Chávez se unieron en una marcha por las principales vías de Caracas para protestar contra el Gobierno. Esta manifestación fue desviada de su ruta para que finalizara en el Palacio de Miraflores y solicitar su salida del Ejecutivo. Con la llegada de los manifestantes al centro de la capital se desató una ola de violencia y confusión.



Según un informe de la Comisión Especial de la Asamblea Nacional encargada de canalizar los recursos destinados al auxilio de los afectados y familiares de las víctimas del 11 al 14 de abril de 2002, un total de 24 personas fallecieron durante el golpe de Estado. Las investigaciones han demostrado que algunas personas cayeron en manos de francotiradores dispuestos en las azoteas de los edificios y efectivos de la Policía Metropolitana.